Larga vida a tus zapatos

¿Sabes que puedes alargar la vida de tus zapatos sin apenas esfuerzo?

Todas conocemos el dicho popular “lo que no cuidas, se acaba estropeando”. Cuando escuchamos o leemos este dicho, lo solemos relacionar a situaciones sentimentales o de amistad pero la realidad es que se aplica prácticamente todos los ámbitos...¡incluyendo tus zapatos!

Sabemos que un buen zapato, bota o botín, no sólo viste nuestro pie, además completa todo un look. Diferenciar, por ejemplo, entre el estilo western o chelsea, está muy bien, pero si no cuidas tus zapatos desde el primer día, de poco te servirán los conocimientos sobre moda.

Es cierto que no es necesario que dediquemos tantos cuidados como con nuestra ropa, pero si queremos un look perfecto debemos prestarles atención para que siempre luzcan como recién comprados.

Partiendo de un calzado de calidad, su cuidado, se convierte en una rutina fundamental para que podamos disfrutarlos y nos duren mucho tiempo.

5 consejos básicos para mantener nuestros zapatos impecables

A continuación, te damos cinco reglas básicas para mantenerlos casi como el primer día.

Tus zapatos se merecen un descanso

Lo peor que podemos hacer con nuestros zapatos es usarlos a diario. Déjalos descansar al menos una jornada, de esta manera conseguirás que la piel no se marque tanto. Con un uso menos frecuente y aplicando jornadas de descanso, podremos alargar la vida de nuestro zapato o botín de forma sorprendente.

Utiliza bolas de papel para el mantenimiento del zapato o botín

Lo mejor sería tener una horma, pero no todas tenemos y aún menos para cada par de zapatos, así que unas bolas de papel de seda, absorbente o de periódico introducidas en el zapato, absorberán el exceso de sudor y humedad además de mantener su forma.

Aprende a limpiar los zapatos correctamente

¡No todo vale! Cada material necesita un producto para su limpieza y a continuación te explicamos cual deberías usar para cada tipo de zapato. 

Consejo: limpíalos siempre al llegar a casa, no cuando vayas a salir. De esta manera las manchas no estarán resecas.

Engrasados
Material muy utilizado en botas de montaña y de invierno. Necesitarás un cepillo y grasa especial para pieles.

Tejido
¡No metas el zapato en la lavadora! Utiliza jabón neutro y agua fría. No mojes el zapato entero para evitar que encoja.

Cuero
Material de la mayoría de zapatos de vestir. Bastará con un paño de algodón seco y frotar para dar brillo. Si quieres darle un extra de brillo, en cualquier supermercado podéis encontrar crema incolora o al tono de la piel.

TRUCO: si hay alguna mancha rebelde, humedece un poco el paño con agua y jabón neutro.

Charol
Con un paño limpio y seco quitaremos bien el polvo, después limpiaremos con un jabón neutro (imprescindible que sea neutro para evitar que quede una capa jabonosa o grasa) y finalmente lo secaremos con un paño de un material suave, no acrílico. Cuando nuestros zapatos estén muy sucios podremos utilizar vinagre y alcohol muy rebajados con agua.

Ante, serraje y piel nobuk
Para quitar el polvo, utilizaremos una esponja dura que frotaremos sobre el zapato. Una vez eliminado el polvo, utilizaremos un spray especial antimanchas. Las cremas estropearán su acabado piel de melocotón.

TRUCO: puedes utilizar un spray repelente de polvo del que utilizamos para la mopa ;).

Napa
Como con el cuero, bastará con frotar con un paño de algodón seco o con crema incolora o de color.

Mantenimiento y arreglo

No dejes esos zapatos que tanto te gustan y que llevas tan cómoda arrinconados en casa. Si el tacón está suelto o la suela se está despegando, no esperes al último momento para llevarlo a un zapatero y repararlo. El arreglo de un pequeño detalle puede hacer que un zapato de calidad te dure algunas temporadas más.

Guárdalos en un lugar adecuado

Nada de amontonarlos en una esquina, acabarán deformándose. Tampoco los dejes en la terraza, con el tiempo terminarán perdiendo color.

Al final de la temporada, limpíalos e introduce bolas de papel (horma si tienes) para evitar que se deformen. Jamás guardes tus zapatos cerca de una fuente de calor: eso reseca la piel.

Y vosotras ¿tenéis algún truquito para mantener vuestros zapatos? Cuentanos tus trucos para mantener el calzado como nuevo.

Te esperamos en Facebook, Twitter e Instagram ¡Hasta la próxima!

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